La Regla del 10%
El Camino Primitivo no perdona el exceso de peso. Con constantes subidas y bajadas por la Cordillera Cantábrica, cada gramo cuenta. La regla de oro es inquebrantable: tu mochila nunca debe pesar más del 10% de tu peso corporal (idealmente, entre 6 y 8 kg como máximo, sin contar el agua). El mayor enemigo del peregrino es el “por si acaso”. Si no es absolutamente esencial, déjalo en casa.
[📸 ESPACIO PARA FOTO: Insertar la imagen generada de la mochila apoyada en el mojón de piedra (Image 8)]
Los Básicos Innegociables
No necesitas ropa para cada día, necesitas un sistema de capas inteligente:
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Calzado domado: Botas ligeras de trekking o zapatillas de trail running. Jamás estrenes calzado en el Camino.
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Calcetines técnicos: Lana merino o sintéticos anti-ampollas. (3 pares).
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El sistema de 3 capas: 2-3 camisetas técnicas transpirables, 1 forro polar ligero y 1 cortavientos/chubasquero de alta calidad (en Asturias lloverá, asúmelo).
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Descanso: Saco de dormir ligero (los albergues tienen mantas, pero las noches son frías) y chanclas para la ducha y el fin de etapa.
El Botiquín Minimalista
El Botiquín Minimalista Olvida los botiquines gigantes. Necesitas: aguja e hilo (para las ampollas), Betadine, apósitos tipo Compeed, esparadrapo de tela, ibuprofeno y vaselina (para untar tus pies cada mañana antes de caminar).