La Regla del 10%
El Camino Primitivo no perdona el exceso de peso. Con constantes subidas y bajadas por la Cordillera Cantábrica, cada gramo cuenta. La regla de oro es inquebrantable: tu mochila nunca debe pesar más del 10% de tu peso corporal (idealmente, entre 6 y 8 kg como máximo, sin contar el agua). El mayor enemigo del peregrino es el “por si acaso”. Si no es absolutamente esencial, déjalo en casa.
Los Básicos Innegociables
No necesitas ropa para cada día, necesitas un sistema de capas inteligente:
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Calzado domado: Botas ligeras de trekking o zapatillas de trail running. Jamás estrenes calzado en el Camino.
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Calcetines técnicos: Lana merino o sintéticos anti-ampollas. (3 pares).
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El sistema de 3 capas: 2-3 camisetas técnicas transpirables, 1 forro polar ligero y 1 cortavientos/chubasquero de alta calidad (en Asturias lloverá, asúmelo).
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Descanso: Saco de dormir ligero (los albergues tienen mantas, pero las noches son frías) y chanclas para la ducha y el fin de etapa.
El Botiquín Minimalista
El Botiquín Minimalista Olvida los botiquines gigantes. Necesitas: aguja e hilo (para las ampollas), Betadine, apósitos tipo Compeed, esparadrapo de tela, ibuprofeno y vaselina (para untar tus pies cada mañana antes de caminar).